La Secretaría de la Mujer de la FEDERACIÓN ARGENTINA DE EMPLEADOS DE COMERCIO Y SERVICIOS, fue creada a partir de la reforma del Estatuto Federativo a fines de 1989, estableciéndose en el mismo, que ese ámbito de representación debe ser ocupado necesariamente por una mujer. Desde entonces al frente de dicho cargo ha estado la Cra. Gladis María Zamponi, Secretaria General de la Filial Rojas de la Pcia. de Buenos Aires, quien cumple actualmente su segundo mandato.
La creación de dicha Secretaría fue producto del reconocimiento de la necesidad de articular un espacio que pudiera recoger las inquietudes de las mujeres en un gremio en que su presencia es mayoritaria. Habida cuenta de que no existía en esta organización sindical antecedente de un programa que abordara estas cuestiones, esta Secretaría tuvo que insistir, primero en la tome de conciencia de que la discriminación de la mujer en el ámbito laboral, social y sindical existe y a partir de esa afirmación instalar una tarea concrete que pudiera ir recogiendo el universo de las compañeras trabajadoras con sus problemas, sus necesidades, sus frustraciones y sus anhelos. El objetivo era poder lograr, despaciosamente, un cambio hacia adentro y hacia afuera de la organización sindical.
Una encuesta realizada al inicio de la gestión, reveló que a pesar de ser este un gremio mayoritariamente femenino, había pocas delegadas mujeres y menos aun ocupando cargos directivos dentro de su conducción. La encuesta indicaba también que el mayor obstáculo pare la participación de las mujeres en la actividad sindical, eran las responsabilidades familiares y hogareñas. Con referencia a su trabajo, la mayoría de las mujeres se sentían aptas para realizar tareas de mayor responsabilidad y por consiguiente mejor pagas.
Dado que, como señaláramos anteriormente, la principal barrera pare la participación de las mujeres estaba relacionada con el cumplimiento de su rol tradicional, la Secretaria entendió que su línea de acción debía centrarse en la construcción de una conciencia de responsabilidad compartida por hombres y mujeres y que pare ello era necesario que en cada filial pudiera crearse un ámbito propicio pare la discusión sobre la necesidad de esa transformación. La Secretaría sólo tenía que dejar una semilla, que las mujeres y luego los hombres de cada rincón del país tendrían que encargarse de regar y cuidar.
Lograr esto no es una tarea fácil. Resulta necesario entender que la relación de las mujeres con el poder desde una perspectiva sindical, también está condicionada por formas atributivas y jerárquicas que se adaptan al modelo socialmente aceptado, que recluye a la mujer a un lugar secundario. Es práctica, muchas veces que a las mujeres que militan en un sindicato se le asignan tareas que no hacen más que prolongar su rol de amas de case. Lograr que el discurso de la organización sindical, que defiende la igualdad de los sexos, se transforme en un ejercicio concreto, que requiera la instrumentación de una política que asigne a esta tarea la importancia necesaria otorgándole los recursos económicos y humanos que permitan su difusión y práctica.
La tarea realizada
Para poder cumplir con su objetivo la Secretaría desarrolló su actividad a través de tres áreas: informativa, de investigación y de formación.
Área de información: se recopilaron y sistematizaron publicaciones y bibliografía referidas a temas relacionados con problemáticas femeninas las que se encuentran a disposición de las dirigentes y las afiliadas pare su consulta.
Área de investigación: la Secretaría ha investigado y publicado sus conclusiones sobre diversos temas de interés para las mujeres, que se detallan en el curriculum personal.
Area formativa: Se estableció un fluido contacto con las filiales del país a través de la realización de Jornadas de trabajo.
Esto permitió un acercamiento con las compañeras del interior del país, no sólo mercantiles sino también de otros gremios a los que se invitó a participar. En este sentido merece señalarse que la posibilidad de que esta Federación reúna 306 filiales distribuidas en la amplia geografía de nuestro país permite llevar a la práctica un concepto - muchas veces olvidado - propio del sistema político de nuestra patria: el federalismo.
La oferta de participación en actividades, como las llevadas a cabo por esta Secretaría abunda en Buenos Aires, pero no llega a lugares alejados aunque igualmente necesitados de este debate. Por esta razón entendimos que debíamos acercarnos a cada lugar del país donde fuera requerida nuestra presencia. Esto nos permitió recoger un panorama más concreto, de los problemas de las mujeres, con la inmediatez de su geografía, su organización familiar, su economía regional, sus tradiciones. El enriquecimiento fue mutuo, no sólo porque tuvimos la posibilidad d intercambio sino porque nos permitió establecer un hilo conductor que indicaba que a pesar de los condicionantes especiales y particulares de cada lugar, había aspectos de la cuestión que se repetían: la discriminación, la falta de democracia en el cumplimiento de las obligaciones parentales y de organización del hogar, la división sexual de tareas en el trabajo, el acoso sexual, etc.
Las jornadas
Primera etapa
Las jornadas tuvieron como eje central una exposición seguida de debate que abarcó temas tales como la evolución histórica de la situación jurídica de la mujer, el rol biológico y el rol social, su educación, su imagen en los medios de comunicación, su participación en el sindicato. Se diseñó una metodología de trabajo que permitiera el protagonismo de los participantes, no haciendo de cada encuentro un evento acartonado sino un lugar de reflexión conjunto que les permitiera a las mujeres y en el cave de las mixtas, también a los hombres, preguntarse acerca de si mismos, acerca de los lugares que ocupaban, cómo eran y cómo quisieran ser . Para ello se hicieron talleres grupales y se dramatizaron las cuestiones planteadas. Esta última técnica permitió que los participantes pudieran abordar su problemática con una cuota de humor.
La necesidad de elaborar nuevos pactos fue planteada, incluso en las jornadas mixtas, con la convicción de que lo que se proponía no era la confrontación sino la solidaridad, la idea de construir una familia y en consecuencia una sociedad que garantizara la plena realización de todos sus miembros.
Segunda etapa
En aquellos lugares a los que ya se asistió se ha programado una segunda jornada con video-debate. La proyección de una película relacionada con la función de los sindicatos y la participación de la mujer en ellos permite la instalación de un debate enriquecedor.
Desde la creación de esta Secretaría se han realizado 82 Jornadas de trabajo las que contaron con la participación de 4350 asistentes en su mayoría mujeres.
La Secretaría lleva un archivo documental de todas las jornadas realizadas, que incluye: las fichas de los participantes, los trabajos de taller realizados y las conclusiones que se elaboraron en cada uno de ellos, además de los registros fotográficos y/o fílmicos de cada evento.
Además, en casi todas las filiales a las que se concurrió ha quedado constituido un grupo de mujeres encargadas de acercar a las mujeres al sindicato, en algunas creando el Departamento de la Mujer y en otras, simplemente, abriendo un espacio que les permita instalar una tarea puntual pare, primero demostrarse a sí mismas y luego a los hombres, a través del entendimiento y no del enfrentamiento, todo lo que son capaces de hacer. A partir de ello se van ganando el respeto de sus pares del otro género que terminan aceptando y reconociendo su valioso aporte.
Conclusión
La práctica concrete en un espacio que exige creatividad, nos ha demostrado la eficacia de la idea de construir "una conciencia de la responsabilidad compartida por hombres y mujeres en el sostenimiento de la familia y la sociedad". Trasladar el tema de la igualdad y la discusión de genero a los ámbitos de las organizaciones de base, posibilita que hombres y mujeres se sumen y comprometan con el objetivo de lograr la igualdad: Nuestra acción, se suma entonces a los esfuerzas que exige poner en marcha la plataforma de Beijjng, que permitan hacer realidad los anhelos y esperanzas de tantas mujeres y la comprensión y solidaridad de muchos hombres que han entendido que este no es sólo un tema de las mujeres sino que trace al progreso equilibrio y desarrollo de la humanidad.